Leonardo Torres Quevedo. Los dirigibles

En enero de 1904, tras el reconocimiento internacional cosechado por el modelo de telekino presentado por Leonardo Torres Quevedo en París, en agosto de 1903, el Ministerio de Fomento creaba el Centro de Ensayos de Aeronáutica y su Taller anejo para resolver el problema de la navegación aérea y la dirección de motores a distancia. En 1907, tras el éxito de las pruebas públicas del telekino en Bilbao realizadas en septiembre de 1906, el Ministerio decidía la creación del Laboratorio de Mecánica Aplicada sobre la base del Taller anejo al Centro. En la primavera de 1920, hace ahora cien años, Torres Quevedo culminaba su aportación a la Automática haciendo público en París su aritmómetro electromecánico, el primer ordenador en el sentido actual del término. Y, en agosto de ese mismo año 1920, presentaba en Francia su última aportación a la conquista del aire, la patente francesa del dirigible Hispania. A partir de entonces, la “Aeronáutica” desparecería del nombre del centro, que se iría conociendo sucesivamente como Laboratorio de Automática, Laboratorio de Mecánica Industrial y Automática, Laboratorio de Mecánica Industrial y Automática “Leonardo Torres Quevedo”, Instituto “Leonardo Torres Quevedo” de Material Científico, etc. hasta llegar a su denominación actual como Instituto de Tecnologías Físicas y de la Información “Leonardo Torres Quevedo”.

Como continuación de la exposición conmemorativa del centenario del Aritmómetro electromecánico, exhibida durante los pasados meses de enero y febrero, el Instituto de Tecnologías Físicas y de la Información, en colaboración con la Academia de Ciencias, Ingenierías y Humanidades de Lanzarote y la asociación Amigos de la Cultura Científica han organizado esta nueva exposición sobre el origen del ITEFI desarrollando la aportación primordial del Centro de Ensayos de Aeronáutica: LOS DIRIGIBLES.

Para ello, se han preparado 17 paneles (combinando textos y fotos originales de documentos, artículos, libros, patentes, correspondencia, etc.) en torno a una mesa donde se exhiben, página por página, reproducciones facsímiles completas de las patentes francesas del dirigible autorrígido y del Hispania. Además, se muestran en vitrinas numerosos libros y artículos sobre Leonardo Torres Quevedo y su obra, así como una maqueta de la barquilla de su primer dirigible y hasta un pequeño busto en bronce del insigne inventor. Complementariamente, 5 paneles más detallan la evolución desde el Centro hasta el ITEFI, sus secciones y sus realizaciones hasta el presente, mientras en las vitrinas pueden verse muchos de los aparatos construidos en el Instituto a lo largo del siglo XX.

Francisco A. González Redondo

Acto inaugural. Conferencia: "Da Vinci y Torres Quevedo: dos genios universales". Francisco A. González Redondo (Universidad Complutense de Madrid)